La apertura de la presidencia del G-20 inicia un capítulo histórico para nuestro país

Por Nicolás Dujovne


Hoy la Ciudad de Bariloche será testigo de la primera reunión de la presidencia argentina del G-20, el foro político y económico más importante del mundo. Horas antes, el Presidente Mauricio Macri dará inicio a lo que es el acontecimiento internacional más trascendente de nuestra historia en el Centro Cultural Kirchner, de la Ciudad de Buenos Aires, acompañado de cientos de funcionarios del gobierno nacional, gobiernos provinciales, municipales, legisladores y Jueces de la Corte. El Presidente recibirá también el apoyo de gobiernos extranjeros y otros miembros del G-20.

Durante todo el 2018, la Argentina tendrá una oportunidad única para fortalecer sus relaciones bilaterales y consolidar su inserción en el mundo. Pero sobre todo, tendrá la posibilidad de gravitar en el debate internacional como nunca antes. Se trata además de la primera vez que un país sudamericano ejerce la presidencia del Foro.

Durante los meses previos a nuestra presidencia elaboramos una agenda que pone atención principalmente en dos ejes: el futuro del trabajo y la inversión en infraestructura. Ambos temas apuntan a mejorar la calidad de vida de los argentinos y están en sintonía con las propuestas de gobierno que viene implementando el Presidente Macri.

Por un lado, queremos garantizar un futuro donde todos los argentinos tengan un trabajo de calidad. El constante avance tecnológico genera permanentes cambios en el mercado laboral y tiene un impacto concreto en nuestra calidad de vida. El objetivo es asegurar que estos avances sean compartidos y nadie se quede afuera.

Para lograrlo, necesitamos entender qué herramientas y conocimientos demandarán los empleos del futuro. De esta manera, los argentinos podrán insertarse en un mercado laboral en permanente transformación, logrando que el cambio tecnológico sea una oportunidad para el crecimiento de todos.

En Argentina, particularmente, esta prioridad aplica no sólo al desempleo sino también a la informalidad. El desafío es generar más y mejor trabajo para todos los argentinos, incorporando cada vez más personas al mercado laboral formal.

Por otro lado, necesitamos reconstruir rápidamente la infraestructura de nuestro país. El desarrollo de la misma facilita la conexión entre las diferentes regiones de la Argentina, aumenta nuestra productividad y ayuda a que nuestro talento pueda ser exportado al resto del mundo de manera más competitiva.

Asimismo, la infraestructura ayuda a resolver muchas de las necesidades básicas que lamentablemente hoy se encuentran aún sin satisfacer por completo en la Argentina, como el acceso a agua potable, electricidad y pavimento, entre otros.

Por último, la presidencia del G-20 servirá de vidriera para las riquezas naturales de muchas de nuestras provincias en las que se realizarán reuniones del Foro el año próximo y serán visitadas por funcionarios, mandatarios, empresarios y líderes de los países más importantes del mundo. De esta manera, se hará partícipe de este acontecimiento a todos los argentinos a lo largo y ancho del país.

Argentina se encuentra ante una oportunidad enorme. No me cabe duda que vamos a estar a la altura de las circunstancias para seguir posicionando a nuestro país en lo más alto del concierto internacional.